Porsche logra triunfo y doblete en las 24 Horas de Le Mans 2015. El prototipo LMP1 #19 ha cruzado la línea de meta en primera posición y ha conseguido así la decimoséptima victoria de su historia. El Porsche #17 ha certificado el doblete de la marca alemana.
Porsche logra triunfo y doblete en las 24 Horas de Le Mans 2015. Consiguieron el jueves la 'pole position' con el coche #18 y han sido prácticamente imparables: no ha fallado la fiabilidad de sus unidades y han imprimido un ritmo constante y capaz de superar a unos Audi que sí que han tenido problemas.
En la salida el Porsche #17 se colocó en primera posición, por delante del #18, mientras que el #19 cayó hasta la quinta plaza. Temían a los Audi, pero distintos problemas les impidieron superar definitvamente a los Porsche. Primero fue una inesperada parada en boxes por un pinchazo en el coche #7, cuando Lotterer estaba al mando, y luego, en la noche, llegaron otros problemas, como la caída del capó motor del Audi #8 del trío Di Grassi/Duval/Jarvis y posteriores reparaciones en el box y el fallo en el sistema de recuperación de energía en el #9 de Albuquerque, Bonanomi y Rast.
Pero Porsche también puso de su parte para subir a lo más alto del podio: en la tarde del sábado, cuando Hülkenberg se subió al coche (que compartía con Earl Bamber y Nick Tandy), mostró un ritmo digno de un piloto que que lleve toda la vida en Le Mans, llevando hasta la primera posición su prototipo. Y, salvo cuando paraba en boxes, no volvió a dejarla. Debido a los problemas de los Audi, el Porsche #17 de Webber, Hartley y Bernhard, ascendió a la segunda posición. El tercer coche de Porsche, algo más retrasado, acabó en la quinta posición.
Si bien Audi y Porsche han peleado por podio y victoria, no así lo ha hecho Toyota, que en ningún momento del fin de semana ha encontrado el ritmo. El coche #2 ha sido sexto, por delante de uno de los Audi, y el #1, octavo. La marca nipona está centrada en el año que viene, cuando introducirán nuevo motor y mejoras. Tampoco ha sido buen fin de semana, ni mucho menos, para los Nissan.
En la salida ya cayeron varias posiciones y luego se fueron borrando. El coche del madrileño Lucas Ordoñez, se retiró por un accidente de Matsuda, que agotó sus intentos de volver a pista tras su salida, con un problema en una de las ruedas del prototipo #21. Más tarde, tras muchas horas de reparaciones y de volver a pista, se retiró el #22 con un problema en la caja de cambios y el #23 sí que consiguió cruzar la línea de meta, con Michael Krumm al volante y 154 vueltas de desventaja con el vencedor. Después de esta dura semana, la marca japonesa logra esta pequeña victoria al cruzar la meta... Ahora toca pensar en las próximas citas del Mundial de Resistencia y, sobre todo, en 2016.
En LMP2 ha logrado la victoria el prototipo KCMG con Lapierre/Bradley/Howson al volante y a pesar de una salida de pista al mediodía del domingo. En LMGTEPro, donde por desgracia no tuvimos a Antonio García tras el accidente de su compañero el domingo, se llevó la victoria el Corvette #64 de Gavin/Taylor/Milner, y en LMGTEAm, tras el abandono del Aston Martin líder a falta de una hora para el fin de la carrera, subió a lo más alto del podio el Ferrari 458 Italia de SMP Racing, con Shaytar/Bertolini/Vasov al mando.
Fuente:http://www.pistonudos.com/ AUDI Y TOYOTA SIGUEN A LO SUYO
Conociendo la capacidad de rodar prácticamente tres segundos más rápido del tiempo que ya les había valido la pole, y con todo controlado en ese sentido, difícil iba a ser ayer por la tarde que Audi intentase batir el crono de los 919 para robarles alguna de las tres primeras posiciones de cara a las 24 Horas de Le Mans.
La mezcla de una predicción climatológica donde se hablaba de lluvia y la cantidad de tráfico en pista hacía que cualquier intentona se tuviera que concentrar en los primeros minutos de las sesiones, o a la salida de alguna de las banderas rojas que tuvieron lugar durante las dos sesiones de entrenamientos oficiales de ayer. Pero no ocurrió. Audi se concentró en rodar a ritmo de carrera para seguir con la evaluación de consumo y de neumáticos, y con la puesta a punto fina del coche, mientras Porsche hacía básicamente lo mismo, con un ojo avizor por si tenía que apretar para asegurarse el triplete en la parrilla de salida. No hizo falta.
Tal es la superioridad de los 919 Hybrid en velocidad a una vuelta como en ritmo de carrera que lo raro será no verlos marcharse a base de un segundo y pico por vuelta el sábado, cuando la bandera de Francia ondee y se de salida a la carrera. Audi tendrá que jugar a la estrategia y confiar en que los 919 se coman las ruedas, como ha sucedido en carreras anteriores, con lo que su ritmo a lo largo de un juego de ruedas completo sea, por lo menos, alcanzable. De ese factor, de la gestión y capacidad de aguantar neumáticos, dependerá que veamos una carrera luchada o una carrera dominada, si la fiabilidad y el clima lo permiten.
Toyota, por su parte, mejoró en algo su imagen en la jornada de ayer, pero sigue lejos de los coches alemanes. Sí, han mejorado respecto al año pasado, pero el salto en cronos del 919 y del R18 los ha dejado en la estacada, a verlas venir. Sólo una hecatombe germana les permitiría aspirar al podio, no hablemos ya de la victoria.
¿Y Nissan? Metió dos coches por delante del LMP2 más rápido. El 3:35 que habíamos marcado como objetivo en tiempos para calificación del GT-R LM Nismo casi se consigue, con un 3:36 que se podría dar por “digno” dadas las circunstancias. El coche de Lucas Ordoñez, el #21, fue el que más problemas tuvo en la jornada de ayer, el que menos vuelta dio de los tres y el que más justito parece que llegará a carrera. Carrera donde Nissan se va a concentrar en dar muchas, muchas vueltas, y probar muchas cosas para aprender y acumular datos y detalles de cara al año próximo.
En cuanto al resto de categorías, hablaremos primero de GTE, donde el Corvette favorito a la victoria (#63, con Antonio García, Magnussen y Ryan Briscoe) acabó contra el muro en las curvas Porsche. El coche dobló y dañó chasis y jaula de seguridad, tras un problema mecánico “no especificado”, tal y como reconoció Chevrolet en un comunicado, y que tiene toda la pinta de haber sido un acelerador “clavado”.
Con el chasis dañado y sin posibilidad de reparación, el equipo ha decidido retirarse, a pesar de que el ACO había dado la posibilidad de cambiar el chasis dañado. Pero Chevrolet no cuenta con un “esqueleto” de repuesto.
Así las cosas, GTE quedó en manos de Aston Martin con un 3:54,9, ajustadísimo por delante del Ferrari 458 de Fisichella y compañía (AF Corse) que parece el mejor preparado para batallar la carrera completa. Curiosamente, con el balance actual de prestaciones, los Porsche 911 oficiales se mostraron segundo y pico más lentos que los Ferrari y Aston Martin, pero en carrera puede que tengan algo más que decir en la lucha por la victoria.
¿LMP2? Prefiero no mojarme aquí. Hemos visto, como era de esperar, tiempos igualadísimos entre casi todos los chasis, con especial mención al resultado del equipo Greaves, que hizo el tercer mejor crono de su categoría con un chasis abierto ya obsoleto ante el Oreca 05 que logró el mejor crono (3:38) y el Ligier JS2 (3:38). El plantel de Nissan en esta categoría parece bien cubierto, con las seis primeras plazas de LMP2 controladas, pero siendo como suele ser un baño de sangre esto de LMP2, la carrera tendrá oportunidades para todos.
La leyenda de los circuitos, el mítico Sir Stirling Moss sacará a subasta junto a la casa Bonhams el último coche que pilotó antes de retirarse oficialmente a la edad de 81 años, un Porsche 718 RS61 que Moss compró en 2010 por 1,1 millones de dólares como regalo de aniversario para su esposa.
Sir Stirling Moss es una de las leyendas vivas del motor que, a sus 85 años, sigue siendo considerado uno de los mejores pilotos de la historia del automovilismo. Aunque de su retirada oficial y han pasado cuatro años, en 1962 el británico sufrió un accidente que le provocó una horrible parálisis parcial y supuso su retirada de los circuitos. Incansable, continuó asistiendo a multitud de eventos y participando activamente en muchos de ellos, incluida la carrera Motor Racing Legends en Le Mans durante el año 2011.
Ese año, durante la sesión de clasificación para la carrera, el propio Stirling Moss se dio cuenta de que ya no era tan rápido como en sus orígenes había sido, por lo que decidió ‘colgar el volante’ y retirarse a la edad de 81 años. El vehículo que pilotaba durante esa sesión de clasificación, y con el que correría en el mítico circuito de Le Mans, era un Porsche 718 RS61 propiedad del piloto desde hacía un año.
Ahora, el 718 RS61 de Stirling Moss sale a subasta, pero antes de entrar en detalles, te exponemos su procedencia. Fue construido en 1961 y Moss lo compró en 2010 como regalo por su 30º aniversario de bodas, aunque era de esperar que el piloto disfrutaría más de este regalo de lo que lo haría su esposa. La auténtica razón por la que Stirling compró este Porsche es porque la leyenda del automovilismo amaba los RS60 y RS61, razón por la cual se animó a dar el paso y desembolsar la friolera de 1,1 millones de dólares por él.
Stirling Moss tuvo la oportunidad en 1961 de conducir en la Targa Florio, junto al legendario Graham Hill, un Porsche RS60. Los 65 segundos de ventaja que consiguió el piloto tras unas vueltas representaba una prueba del potencial del vehículo, el cual estaba propulsado por un motor de 1,5 litros que generaba 160 CV. Lamentablemente, la transmisión del Porsche no aguantó toda la carrera y el británico se vio obligado a abandonar. Pese a este contratiempo, desde entonces Stirling Moss ha estado maravillado por los Porsche RS60 y RS61.
Ahora, el propio Stirling Moss ha decidido que su Porsche 718 RS61 salga a subasta en el próximo Festival de la Velocidad de Goodwood, el 25 de junio. La subasta correrá de la mano de la casa Bonhams, especializada en este tipo de productos, quien ha tasado el vehículo en una cifra entre 2,4 y 2,8 millones de euros.
Para que conozcas de primera mano el vehículo y veas a Sir Stirling Moss a los mandos del mismo, te dejamos este vídeo del Festival de Goodwood 2011.
Fuente:http://www.pistonudos.com/ CENTRADO EN LA DIVERSIÓN DE CONDUCCIÓN
La evolución de producto que están sufriendo todos los coches abre nuevos nichos de mercado que dejan de estar cubiertos. Porsche lo sabe bien. Su 911 ha crecido, madurado, y se ha convertido cada vez más en una herramienta total. Las variantes prestacionales, las GT3 y GT3 RS, han crecido en sus capacidades dinámicas de tal manera que ponerlas al límite en carretera abierta resulta ya impensable, al tiempo que, en beneficio de los tiempos por vuelta y la efectividad, han dejado paso a tecnologías como la caja de cambios de doble embrague de serie o el eje trasero direccional activo y los autoblocantes mecatrónicos.
El 911 “convencional”, por su parte, ha mutado hacia un producto Gran Turismo, cómodo para usar todos los días, rápido… “El Golf de los deportivos de 100.000€” se podría decir, un coche capaz de hacer todo y hacerlo bien.
Pero, ¿qué pasa si eres un apasionado volantista que gusta de disfrutar de la conducción y le dan igual las cifras contra el crono? Pues que te has quedado compuesto y sin novia. A fin de cuentas, un 911 GT3 RS resulta tremendamente efectivo, pero para explorar sus límites estás condenado a hacerlo en un circuito cerrado. Además, ya no hay lugar para centrarte en puntas tacones o tacto de dirección, cuando todo sucede tan rápido y la experiencia de conducción está dominada por una capacidad de aceleración, deceleración y paso por curva brutales, con ayudas aerodinámicas y de chasis.
Ante esta situación, cuenta Autocar que Porsche está preparando un 911 GT “puro”. Un coche más mecánico, más táctil, un coche pensado para devolver esa información a través del volante que tanto se echa de menos. Un coche con cambio manual, un diferencial tradicional, sin enorme carga aerodinámica y con neumáticos de compuesto convencional “todo tiempo” el lugar de unos Pilot Sport Cup de esos a los que hay que meterles temperatura para que luego se peguen como pegamento al asfalto.
Dice la publicación británica que el nuevo producto llevará un motor atmosférico, para preservar la esencia del motor, el sonido y el tacto del 911 GT3. No será tan rápido en circuito como sus hermanos de gama, pero se busca un coche más placentero, de esos que te sacan sonrisas en carretera de curvas.
A nosotros la idea nos motiva, y dicen que estará en los concesionarios el año que viene. Le estaremos esperando.
Fuente:http://www.pistonudos.com/ MUCHAS CARTAS GUARDADAS EN UNA JORNADA LLUVIOSA La jornada de ensayos que siempre tiene lugar unas semanas antes de las 24 Horas de Le Mans suele ser una partida de ajedrez, donde todos los equipos que participan tratan de esconder lo máximo posible, y al mismo tiempo aprender lo máximo posible. El objetivo para los participantes en la máxima categoría, en la lucha por la victoria, está en modular su ritmo de carrera, valorar el consumo de combustible y neumáticos, y jugar con todo ello para empezar a trazar la estrategia que emplearán para intentar ganar las 24 Horas. Vamos, que tratan de averiguar a qué ritmo tienen que dar las vueltas, cuánto le duran las ruedas a ese ritmo y cuánto les dura el combustible.
Al mismo tiempo tratan de averiguar en qué situación están el resto de equipos y guardarse algo de información. Por ello se pueden ver equipos que no corren “a tope”, equipos que tratan de guardarse décimas, pero al mismo tiempo no pueden hacerlo del todo, porque de guardar demasiado, la jornada no les serviría para calibrarse bien. En cualquier caso, nos hemos encontrado con una jornada de test ayer que ha seguido el patrón esperado. Mezclada con lluvia, la jornada tuvo ciertos huecos de asfalto seco. Fueron en ellos cuando se marcaron los mejores cronos. Y Porsche, casi sin quererlo, se marcó un 3:21 “cero”, al lograr su coche #17 pasar las “eses Porsche” sin tráfico, lo que le permitió hacer ese buen crono que le habría valido la pole del año pasado por casi un segundo de diferencia (hay que tener en cuenta que el año pasado la calificación se corrió con dos curvas “ralentizadas” por banderas amarillas permanentes en dichas zonas). La segunda vuelta más rápida de la jornada también fue a parar a manos de Porsche, con el coche #19 rodando en 3:22,3. Lo que es innegable es que, casi sin proponérselo ni intentarlo, los 919 Hybrid son más rápidos que todos los demás coches de LMP1. Los Audi R18 centraron sus esfuerzos en ritmo de carrera, con cronos también rondando los 3:22 y 3:23. Parece que los hermanos de grupo estarán cerca en la lucha, aunque viendo las tandas largas, parece que nuestra predicción de que los Porsche serán más rápidos a una vuelta y los Audi más efectivos a stint completo parecen acertadas cuando uno valora las secuencias de vueltas que dio cada coche de cada equipo en la jornada de ayer (31 de mayo).
Toyota estuvo muy lejos de los dos alemanes, con un 3:25 como mejor crono. Estaba claro que los nipones estaban centrados en otras cosas, y no apretaron para nada el coche, pero nos da la sensación de que tampoco es que los coches germanos fueran “a fuego”… Toyota necesita tener más velocidad que los otros dos para poder ganarles, porque tiene pinta que el R18 va a seguir por delante en economía de ruedas y consumo, así que si quieren ganarle tendrá que ser por velocidad pura, y parece que en eso el Porsche está por delante también.
En cuanto a Nissan, ocurrió lo esperado. Cox ya había dicho que rodarían sólo con neumáticos extra-duros, con un programa pensado para hacer muchas vueltas y comprobar sistemas, sin buscar cronos. El coche se quedó con un 3:50, muy lejos de sus equivalentes, pero viendo sector por sector, en ningún momento parece que los pilotos del GT-R sacaran partido a su coche al completo. Lo que sí quedó claro es que es más rápido en recta que todos los demás, marcando también “casi sin quererlo” la velocidad máxima de la jornada con dos kilómetros por hora de ventaja respecto a los demás (336 km/h). Promete Cox que el coche rodará en 3:30 en dos semanas… Veremos.